Ya se ha hablado sobre esto en otro/s blog/s pero no encontré una visión extendida y cercana a la verdad. Por supuesto, mi visión no es objetiva, pues participé y aún participo en el asunto, pero aún así creo poder explicar ciertas cosas con bastante más fidelidad que "personas objetivas y neutrales".
Ahí va mi historia...
LA VERDADERA HISTORIA DEL FORO LOS MALOS FICS Y SUS AUTORES
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La caída de un Imperio I: Nacimiento y discordias
Años hace ya que se fundó un Imperio del Mal. En sus inicios apenas fue una aldea perdida en el mundo, pero fue creciendo bajo la afluencia de nuevos allegados, unos curiosos, otras deseosos de descargar su furia contra el corrupto mundo del Fanfiction. Pasaron los meses, y lo que fue una pequeña comunidad de pseudo-flamers, se convirtió en una Institución poderosa y temida: Los Malos Fics y Sus Autores, así se llamó al gran Imprerio del Mal.
Pero el poderoso Imperio tenía sus carencias, sus puntos debíles, una política érronea, pues carecía de líder. No podía defenderse de los ataque de las Cruzadas Horrográficas sin guardianes que protegieran sus puertas impidiendo a los virus y spamers atravesar sus muros. Tras el debatir del consejo popular, pues era el pueblo quién decidía el rumbo de su imperio en aquellos tiempos, se nombraron varios guardianes. Estos seres tendrían el poder de moderar y eliminar cualquier amenaza menor que pudiese surgir en el reino. Poco después hubo también una líder, narradora de esta historia, a la que intentaremos evitar halagar demasiado.
Fueron aquellos años dorados para los Exterminadores, comúnmente llamados miembros del reino. El Fandom temía al Imprerio: algunos lo combatían con poco éxito, fundando Sectas o foros propios, otros trataban de negociar, terceros —los más necios— se internaban en sus territorios tratando de derrumbar su estabilidad. Pero todo fue en vano, porque el Imperio tenía un poder que ellos no entendían. Estaba unido. Y es imposible derrocar un imperio de tal envergadura cuando la unión entre sus componentes es firme y sincera.
Pero, como siempre ocurre en los grandes Imperios, la unión se fue truncando, la lucha por el poder había surgido como un velo oscuro que se disponía a corroer los cimientos de una gran Institución. Hubo conspiraciones y un camuflado pero innegable alzamiento contra la líder. Un pequeño aprendiz de Exterminador, que no llegaba a la categoría pues su aportación a la causa había sido nula, propagaba alertas de peligro y rumores maliciosos con la intención de desequilibrar la tranquilidad del pueblo y alarmarles con posibles ataques que la líder no sería capaz de repeler. El viejo truco para un golpe de estado.
No hay mucho caso en hablar de este señuelo, pues muchos sabían quién estaba detrás de la operación y quién llevaba la correa del perro amaestrado para que cumpla su misión: abrir la brecha, crear intranquilidad, dejar camino libre para que su amo tuviera una opción real para subir al trono. Los alarmados Exterminadores se dejaron llevar por el pánico y su plan tuvo éxito. Y la líder, quien pudo cortar el asunto de raíz, dejó una vez más que el pueblo decidiera, pues era una persona incapaz de liderar sin el apoyo de los suyos. Estaba dispuesta a compartir el liderato del Imperio con la infiltrada, dueña del can en cuestión, hasta que los hechos, las palabras, se salieron de su cauce. Envalentonado por no encontrar respuesta en la líder a sus cada vez menos sutiles ataques, el pequeño aprendiz de Exterminador, apéndice de su novia, no fue capaz de disfrutar de la victoria callado y en paz, y seguía arremetiendo agresivamente contra cualquiera que cuestionara el hecho del doble liderato que se iba a producir.
Y en este punto, mis buenos oyentes, la líder se hartó de lidiar con un dúo de adolescentes con complejo de rebeldía que jugaban a las estrategias creyendo al mundo ciego y sordo a sus maquinaciones y dimitió por el bien de su paz mental. Los conspiradores aplaudieron, los neutrales se lamentaron, y sus seguidores se sumieron en el mutismo público para pasar a utilizar vías más privadas de contacto. Otros, simplemente, se marcharon. Y para la preparación de las elecciones ya estaba ahí la candidata a líder no proclamada, quien lo hizo todo como le convino, en los plazos que mejor le venían y con la obligación del voto abierto (hubo anécdotas incluso de que la intrusa intentó eliminar votos en blanco). Para completar el circo que se estaba produciendo, no se dio tiempo más que para presentar a tres candidatos para dos puestos. Un verdadero espectáculo de manipulación nada sutil. Tan grotesco que sólo quedaba reír.
Así comenzó la caída interna, dentro del mismo staff, en donde permanecía ahora la líder cesada como guardana (que observaba estupefacta algunos hechos, como que SS, la nueva líder, fuera una acogida miembro de la Hermandad del Yaoi y casi reía las gracias que las hermanas más radicales escupían sobre el foro*). Pero sólo fue la antesala de la debacle. El pueblo no actuaba como antes, ahora paseaban pasivos por el reino sin importarles el Fandom ni su labor. Los Exterminadores veteranos se volvieron perezosos, pasaban la mayor parte de su tiempo en la Sección del Ocio, un lugar que contribuyó en gran medida al derrumbamiento.
Sin embargo, no todo fue negativo en esa época. Se produjo el nacimiento de un nuevo sector de jóvenes miembros con metas y proyectos, gente con ganas de seguir lo que otros habían abandonado casi por completo. A este sector se le llamó los Cazadores, pues su principal objetivo dentro del Imperio era rastrear y cazar a los ladrones de obras ajenas. Durante meses trabajaron duro y su labor fue innegablemente fructífera, tanto que la sección asignada a ellos empezó a “devorar en tamaño” el resto de las partes del Imprerio.
Pero una vez más, algo falló. Los ladrones estaban muy enfadados con los Cazadores Imperiales dada su eficacia y decidieron acabar con ellos a toda costa. La supuesta fortaleza del Imperio conseguida a base del tan polémico cambio en el gobierno y un doble liderato probó su ineficacia total de la forma más contundente y el Imperio del Mal fue invadido, conquistado y saqueado.
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*Aclaración: Yo también fui en persona a la Hermandad en su momento con la intención leve de limar asperezas entre ambos foros. No lo vi posible, intercambié mails con algunas usuarias y me fui por donde vine. NO me quedé siquiéndoles la corriente, permitiendo que se burlaran de MI foro sin decir nada ni riéndoles las gracias como si no fuera un miembro de LMF, más aún, una Administradora. Una aclaración necesaria, creo.
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La caída de un Imperio II: Fragmentación y Reconstrucción
Ya no quedaba nada. Sólo ruinas de lo que antaño fue un fuerte grupo de guerreros contra la corrupción del fandom. Perdidos, apátridas, los viejos Exterminadores vagaron en la oscuridad hasta un foro puente. Muchos se perdieron por el camino. En este refugio se planeaba la organización de un nuevo en Imperio, en una ubicación más fuerte, donde no pudiera repetirse lo ocurrido. También hubo discordias. Se culpó a los Cazadores del hundimiento, lo cual era cierto objetivamente hablando pues habían sido los únicos que hacían algo en aquel lugar, pero también fue injusto, pues las defensas fallaron y nadie se atrevió a culpar a los verdaderos responsables. Los líderes, cuya misión era precisamente proteger el Imperio. Así que los Cazadores se sintieron rechazados y la gran líder intrusa les invitó a irse y crear un lugar propio, alegando que sería mejor para ambas partes. Aquella fue la primera partición verdadera del Imperio.
Los cazadores se marcharon por su lado, los exterminadores por el suyo. Ambos buscaron nuevos terrenos donde instalarse y comenzar la reconstrucción de todo lo destruido. Cabe destacar que los Cazadores, siendo inferiores en número, recontruyeron su Imperio mucho más rápido que los exterminadores.
El Imperio del Mal se había partido y los Cazadores bautizaron su reino como La Patrulla, pues eso hacían, patrullar hasta el último rincón en busca de los ladrones de historias. Jerárquicamente, hubo tres líderes que salieron por pura lógica, ya que dos eran los Cazadores más veteranos y el tercero el arquitecto del proyecto. Se convocaron también tres guardianes, y curiosamente entre ellos estaba la vieja líder del Imperio caído.
Pasando al lado de los exterminadores, cuando por fin tuvieron un reino, se reorganizaron y retomaron el mismo staff que había antes de la caída. O eso fue lo que se dijo en un primer comunicado oficial, que más adelante tuvo que ser editado para que se correspondiera con la verdad de los hechos. Y esa verdad era que sin aviso ni mensaje, la vieja líder el Primer Imperio ya no formaba parte de los guardianes de Segundo. Por qué, se preguntaron algunos. Se dieron muchas excusas y no muy elaboradas pues las líderes de este Segundo Imperio no veían necesidad de explicar a sus súbditos las acciones que tomaban. Aquellos que preguntaron fueron desterrados a la Sección de Detractores, lugar erguido para los enemigos del imperio, y la disputa se terminó con varios insultos por parte del pequeño apéndice, cuyas palabras pareciera que más que censurar, la líder apremiaba con galletitas. Y es normal, si juntos forman un solo ser, así que decidieron por el bien de la paz (es decir, por su bien) cerrar el tema antes de que la mencionada en el thread pudiera terminar de intervenir. Un olé a la valentía.
Ambos reinos convivieron dedicados a sus labores y sin mucho contacto. De hecho, hubo abandonos y se formaron dos bandos. El proyecto de ser reinos aliados sólo fue una quimera y se supo desde el primer instante. Seguía habiendo roces, pero básicamente cada uno se dedicaba a lo suyo y los Cazadores de Plagios crecieron en número y extensión rápidamente. Siendo ahora un reino independiente podían moverse con más soltura dado que los líderes eran los más trabajadores y eso siempre influye en la prosperidad de cualquier comunidad; las decisones se tomaban más rápidamente y en poco tiempo, el Imperio anti-Plagios estaba en pleno funcionamiento.
Pero lo cierto es que, por razones de disconformidad con el staff del Segundo Imperio, por haber sido expulsados o por puro compañerismo y apoyo a la causa, muchos Exterminadores en potencia habían quedado alojados en el Imperio anti-Plagio. Al principio estuvo bien, pero con el tiempo se vio que, siendo imposible volver a trabajar en lo suyo en territorio enemigo, los Exterminadores apátridas necesitaban un lugar propio para seguir dedicados a la limpieza del Fandom, no sólo de plagios, sino de cualquier badfic que surgiera.
Los viejos Exterminadores necesitaban un reino para sí. Y qué mejor opción que regresar a su abandonado hogar…
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El lugar estaba en ruinas. Aún colgaba el letrero de “se alquila”, por así decirlo. Resultaba un pasaje desolador. Pero lejos de deprimirse, los viejos Exterminadores, siempre con el apoyo de los líderes y miembros de la Patrulla, comenzaron la reconstrucción. Fue un trabajo arduo. Había que limpiar toneladas de asuntos inservibles, planear una nueva organización, eliminar antiquísimos usuarios trolls, cambiar la formación del staff… Es suma: había que comenzar desde el principio.
Se derrumbó por completo la Sección de Ocio, conocida como Off Topic, que había contribuido en parte al estancamiento anterior, se abrió un lugar llamado el Museo del Horror y otro de Ayuda al autor, ambos muy acordes a lo que se pretendía en este nuevo reino. Criticar pero también ayudar. Y sí, cazar malos fics ya sea para arreglarlos, ayudar al autor o simplemente eliminarlos del Fandom. Limpiar. Ayudar a sanear el Fandom, no sólo criticar para divertirse, también hacer algo productivo, como lo hacía la Patrulla. Apenas se tardaron unos días en tener preparada la inauguración. O mejor dicho reinauguración, pues no se estaba crando sólo algo nuevo, parte del espíritu del viejo Imperio caído seguía latente en aquel lugar.
El Primer Imperio había renacido. Se había recuperado el ambiente de unión y confianza, la autoregulación (esta vez con ciertas normas básicas para evitar disputas innecesarias, pero siempre abiertas a cambios propuestas de cambio por cualquier miembro). Por su situación y circunstancias, la guardia decidió auto-denominarse Los Hijos Descarriados, un buen nombre para aquellos que no eran de ninguna parte y a la vez habían pertenecido a todas.
Nuestro renacimiento provocó indignación en muchos, algunos incluso nos llamaron plagiadores. ¡A nosotros que fuimos los primeros! Bueno, no importan las reacciones enemigas, lo cierto es que el Primer Imperio había renacido de sus cenizas y era lo mismo que al principio pero mejorado, con unas defensas más fuerte y gran unión dentro del staff, dos principios básicos para hacer de una reino un lugar poderoso y duradero. El tercer principio era no perder nunca la actividad, no dejarse llevar por la pereza, no defallecer en nuestra labor y seguir buscando malos fics por cualquir rincón oculto.
Cierto. Ahora hay dos Imperios del Mal. Pero no se olvidará quién actuó de qué manera y por qué se produjo la fragmentación. Tampoco se olvidará quiéns fuimos los primeros. Y si somos sinceros, no hacía falta tener dos Imperios del Mal, con uno habría bastado. Pero la “egocéntrica narradora aquí presente” no se somete a las estúpidas decisiones tiránicas de una niña mimada cuando son mal hechas, peor justificadas y ni siquiera disimuladas. Cuando el staff se forma a base de amigos sin que se lo merezcan o unos tienen derecho a hablar como quieran o a insultar todo lo que deseen por ser novios/amigos/mascotas de la susodicha. Ya se me conoce: la justicia y la lógica ante todo.
Y sólo un apunte antes de cerrar esta historia. No olvidemos que nadie fundó LMF. Su fundador se perdió en el tiempo y el espacio y nos dejó una idea que nosotros continuamos. Pero el foro jamás pertenecerá a nadie por derecho porque nadie lo ha fundado. Reemplazarlo de sitio no es fundarlo, como reabrirlo tras un hackeo tampoco es fundarlo. Algunos no deberían olvidar las sutilezas de estos conceptos.
Sólo me queda celebrar de modo póstumo nuestro renacimiento, brindar por la gloria del Primer Imperio y la Patrulla, y desearles a ambos larga vida y buena caza.